Escrit el 3 ago, 2008

Por mucho menos, la Revolución Francesa

Marina da Silva en el Ágora de la EXPO

Marina da Silva en el Ágora de la EXPO

Hace días que no puedo actualizar este blog porque el trabajo en la Expo es intenso. Llevamos unas semanas con grandes personajes y grandes debates, un buen complemento a la oferta lúdica de la muestra, según manifiestan los propios asistentes. Sobre el desarrollo sostenible me sorprende positivamente la actitud y la voluntad de cambio que detecto en casi todos y todas los que pasan por el Ágora de Tribuna del Agua ¿Será que la Expo ha llegado en el momento oportuno? Empezó con el Foro Ético impulsado por Pedro Arrojo donde personalidades como Marina Da Silva, Cristina Narbona, Vandana Shiva, Danielle Miterrand, Federico Mayor Zaragoza o Domingo Jiménez Beltrán denunciaron que 40 litros por persona y día de agua no son negociables, son un derecho a la vida y “el mercado no sirve para gestionar los derechos humanos”. Precisamente van a elaborar un documento para presentar durante la celebración del 75 aniversario de proclamación de estos derechos, tan a menudo incumplidos aunque de referencia para todo el mundo.

La defensa de los ecosistemas no es ya cosa de unos pocos románticos de la naturaleza sino de pura supervivencia. Cada año mueren en China más de un millón de personas por problemas de contaminación del agua, la destrucción de hábitats está poniendo en peligro a los indígenas de Brasil o la India de forma alarmante y el desarrollo insostenible no es desarrollo. Un ilustre ponente de Ágora, Ricardo Petrella, apuntó que en este movimiento intelectual, todavía muy desestructurado, que lucha contra la pobreza y contra el actual modelo de globalización, “donde abrimos cárceles y cerramos escuelas, al revés de lo que pedía Víctor Hugo” caben todas las sensibilidades, desde los reformistas a los revolucionarios aunque no es necesario cortar cabezas. Y es que, como dijo una persona del público, “por mucho menos se inició la Revolución Francesa”. Efectivamente que el 20% del planeta consuma el 80% de los recursos es la raíz de nuestros males porque es inmoral y absolutamente insostenible que el 80% sólo sobreviva con un mísero 20%. No hay escasez de agua, sino de su gestión. Y en eso están de acuerdo los revolucionarios -el propio Petrella sin ir más lejos-, pero también otros personajes más conservadores, como pudimos comprobar en Ágora. Me refiero entre otros a Antonio Garrigues Walker “, Manuel Toharia o Federico Mayor Zaragoza. Será que lo que hay que hacer es tan evidente que cualquier persona inteligente se da cuenta en seguida. Las soluciones no pasan sólo por dejar de imponer nuestro modo de vida occidental al resto del mundo, sino sobre todo por saber “escuchar”. Así lo propusieron Luís Ángel Fernández Hermana, quien ve en Internet el vehículo principal de este diálogo Norte-Sur, o el periodista, Bru Rovira, que para ello defiende fortalecer espacios democráticos en los países africanos, aunque sean muy incipientes; y también la investigadora colombiana Ines Restrepo “yo soy de ese tercer mundo, de las comunidades rurales de las que tanto hablan los ingenieros pero a las que no entienden en absoluto”. De momento, en el tablero de los grandes acuerdos mundiales, este diálogo está siendo un fracaso. Vean sino lo que ha pasado con la Ronda de Dohan de la Organización Mundial del Comercio y la pasada cumbre de la FAO. Después de tanto fracaso ¿no deberíamos tomar cartas en el asunto?