Escrit el 17 oct, 2008

Revistas digitales, a pesar de todo

revistasEl curso acabó y creo que ya nos quedó más claro qué es una revista aunque al fin y al cabo hoy día todo se traduce a bits. Hemos visto como un proyecto editorial no puede diseñarse al margen de una estrategia digital en ningún caso. Nuestro producto impreso (en papel o pdf) siempre ha de venir respaldado por un sitio web, desde donde podemos hacer cosas básicas como dar acceso al archivo, explicar quienes somos y publicar los contenidos de la revista en su formato original digitalizado (a través de sistemas flash como Zinio o Issuu, o simplemente en PDF). También podemos añadir a todo esto una versión digital de la revista donde el formato será el de las propias páginas html, y a través del cual podemos añadir contenidos distintos o adaptados del formato original. E incluso podemos dar un paso más y convertir nuestro site en un nodo de producción de contenidos bajo una única marca o cabecera: podcast, interactivos, television, etc., aunque hay que pensar en qué canales nos conviene estar en función del público al que nos dirigimos y no hacer exactamente lo mismo en cada uno, sino aprovechar al máximo las potencialidades del multimedia.

Hoy día resulta, además, imprescindible implementar una estrategia 2.0 para dialogar con nuestras audiencias a través de blogs u otros sistemas de participación en los contenidos. Claro que si vamos a tratar a nuestros usuarios como contribuidores o corresponsales, la tendencia es que acabemos pagándoles a los que aporten datos más valiosos. El web 2.0 nos ayuda a testear proyectos antes que se concreten para saber si vamos bien encaminados, si nuestra idea de proyecto editorial tiene posibles seguidores o si debemos modificarla en algún aspecto. Por ejemplo creando un grupo en Facebook o haciendo encuestas con e-encuestas, una plataforma que me descubrieron los alumnos. Las clases siempre son un ejemplo perfecto del We media educativo: “mis alumnos saben más qué yo”. ¡Gracias por todas vuestras sugerencias! me llevo material nuevo para futuros seminarios.

Fede Montagud, amigo y editor experimentado, me manda su definición de revista porque casi se desmaya con la anterior entrada donde yo preguntaba qué demonios era una revista. Creo que merece la pena insertar en este post-resumen del curso su definición:

-Tiene periodicidad (o aspira a tenerla).
-Se dedica a un tema (más o menos específico).
-Tiene secciones separadas (opinión, noticias, temas de fondo, servicios, etc.), de otro modo sería un libro, una memoria, un panfleto…
-Tiene un espacio limitado que obliga a ordenar los contenidos (puesta en página) y, por lo tanto, se les atribuye un valor más o menos grande, según su situación.
-Tiene línea editorial y defiende determinados puntos de vista ante otros. Esto significa que existe un cierto control sobre lo que publican los colaboradores. Esta es una diferencia con los medios exclusivamente digitales, que son más “asamblearios”.
-Se basa en el impacto ( ilusión, miedo…) que provoca la salida periódica entre el universo de sus lectores. Por eso la portada es tema de gran debate editorial.