Escrit el 9 abr, 2009

El contenido es el medio (esp)

Estamos viviendo una gran crisis en el sector de los medios de comunicación con despidos y reestructuraciones importantes (ver por ejemplo artículo de Juan Varela en Soitu). En realidad es más una crisis de los medios tradicionales, de su modelo de negocio, que no del periodismo en sí. Soy optimista por lo que respecta a la profesión si es capaz de reciclarse a fondo en un entorno donde los medios ya no son imprescindibles. En este informe (pdf) lo explico con más detalle pero en definitiva se trata de:

  • Hacer autocrítica en la función social:  acompañar a los ciudadanos/as sin paternalismos ni prepotencia, añadiendo valor al que ya hacen millones de personas en Internet tratando información y datos.
  • Plantear una formación que combine los criterios periodísticos de siempre con las nuevas herramientas multimedia y 2.0, tanto para trabajar para otros, como para establecerse como periodista independiente.
  • Innovar en nuevos modelos de periodismo (periodismo ciudadano, bases de datos, servicios online, etc.).
  • Innovar en nuevos medios y nuevos modelos de negocio de las empresas que sustentan el periodismo, más allá de los blogs y el periodismo independiente que ya funciona.

Los medios tradicionales no han entendido nada

Parece mentira que las empresas periodísticas lleguen tan tarde a la reflexión, cuando hace más de 10 años que empezaron a perder clientes mientras los usos de Internet crecían exponencialmente. Con  la desesperación del momento actual  vuelven a equivocarse cuando se lanzan a llenar ediciones digitales, en busca de  la salvación. El problema no es no haber encontrado el gran modelo de negocio en línea, sino no haber aprendido (David Chase da algunos consejos en este artículo).

theeconomist

Los medios empezaron a hablar de Internet en los 90′ como una curiosidad tecnológica, motivo por el cual nos tocó cubrirlo a los periodistas científicos (una gran suerte que nos permitió reciclarnos mientras trabajábamos ), después desde las secciones de sociedad descubrieron un gran nido de pederastas, para saltar rápidamente al terreno del periodismo económico ya que se podían hacer negocios fácilmente en la época de las punto.com. Cuando estalló la burbuja, hicieron un análisis suicida: de Internet no sacaremos mucho dinero, dijeron, y menospreciaron sus propias redacciones digitales y los incipientes modelos de negocio que habían empezado. Evidentemente era -y es- muy difícil acertar. En nuestro país la situación aún es más grave porque las élites lucen a menudo una actitud acientífica i atecnológica,  que nos condena a vivir del ladrillo y del turismo barato, sectores con gran futuro como se sabe.

¿Qué hay que hacer?

Hay que mirarlo todo sin esquemas preestablecidos, como por ejemplo el de la periodicidad (publico cuando tengo noticias, no cuando tengo que producir) e ir a la esencia. Porque, como siempre, lo más importante es encontrar buenas historias, las que interesan porque tienen impacto y enlazan con preocupaciones, anhelos o necesidades. Entonces hay que explicarlas y difundirlas globalmente con las herramientas digitales, contando con las audiencias y empaquetarlas en servicios de pago -cuando añaden mucho valor- o hacerlas atractivas para la publicidad. Mi tesis es que una buena historia avalada por buenos y buenas periodistas es capaz de generar todo este proceso sin necesidad de ningún medio. Cambiando la frase de MacLuhan, el contenido puede ser el medio. Se puede constituir un equipo de periodistas cuando hay una buena noticia en ciernes y  buscar publicidad, de la misma manera que los músicos ya no venden discos y hacen, en cambio, más conciertos esponsorizados.

Las empresas tendrían que ensayar esta y otras fórmulas en Internet, investigar y evaluar los resultados de prototipos periodísticos y los modelos de negocio asociados. En cambio, veuleven a publicar diarios digitales como en los 90′. Nadie tiene la gran solución pero no  hace falta repetir lo que ya sabemos que no funciona.

* Gracias a los comentarios de Quique, añado la hoja de ruta de lainformacion.com, un medio que hace exactamente eso: R+D en nuevos medios desestimando errores del pasado, como la integración de redacciones.

2 Comentaris

  • David escrigué:

    Cristina, este debate es el mismo que hay en un montón de sectores. Internet ha penetrado entre nosotros de una forma tal que ha pillado a muchos sin herramientas para adaptarse a los nuevos tiempos. En los medios de comunicación es evidente, igual que en otras “industrias”, como la del entretenimiento audiovisual (la reacción ante el nombramiento de González Sinde es buen ejemplo), y en sectores estratégicos como el de la educación, donde no se apuesta por un modelo fijo para introducir la tecnología en el proceso educativo (en Extremadura se opta por software libre y ordenadores por cada dos alumnos, en Aragón por Windows y los Tablet, etc….), sino que cada uno se inventa su propia solución, lo que al final está condenado al fracaso.
    Me da la sensación de que es una cuestión generacional, y que es necesario que pase todavía un tiempo, y/o que otras personas sean las que decidan en todos estos sectores, a fin de que podamos ver por dónde van a ir las cosas en el futuro.
    ¿Que te parecen los cambios en El País, con la fusión de las redacciones de Internet y papel? Cebrián ha dicho que El Pais se ha convertido simple y llanamente en una empresa de producción de contenidos: http://tinyurl.com/cebrian
    Abrazos

  • crisribas escrigué:

    David, de acuerdo en que la revolución de las tecnologías de la información afecta a todos los sectores, y tienes razón en el análisis de la educación y el ejemplo de la reacción ante el nombramiento de González Sinde. Sin embargo, lo que más mal sabe es que las industrias que se dedican precisamente a “la información” sean las que más tarde hayan reaccionado. Los cambios en el País quizás estén bien -habrá que ver- pero llegan tarde. Su apuesta digital, como la de muchos otros medios, fue aislar las redacciones online de las tradicionales de manera que se evitó el aprendizaje entre unos y otros. Por eso, en un momento en el que se deben acelerar los cambios no se si la organización está suficientemente preparada para abordarlos. Prisa y otros grupos invirtieron millones en infraestructuras (plataformas, rotativas) pero mucho menos en investigar mercados y mejorar contenidos. Quizás puedan recuperar el tiempo perdido pero como dijo Einstein no se puede solucionar un problema con las mismas herramientas que lo crearon…
    gracias por tus comentarios