Escrit el 12 nov, 2009

La monja, la gripe, google y la complejidad

La incidencia de gripe A sigue aumentando y los elementos destacables sobre su comunicación pública también. Hace días que señalé vía twitter la increíble coincidencia temporal entre las epidemias reales y las búsquedas en google, al menos hasta la aparición mediática del virus H1N1.  La conexión es tan estrecha que los epidemiólogos pueden detectar el aumento de infecciones controlando el comportamiento de los internautas (ver artículo en Nature).  Una prueba de que Internet es ya el entorno más importante para una gran mayoría de personas, donde se refleja su vida: la salud, el aprendizaje, las relaciones…

grip-google

Centrándonos en la gripe, esta pandemia ha puesto sobre la mesa todos los elementos del nuevo paradigma de la comunicación pública. En primer lugar, los temas son mucho más complejos de lo que los medios tradicionales intentan hacernos creer. Vicent Partal sostiene en su libro que Internet tiende a eliminar las visiones simplistas de los medios porque a un clic de distancia tenemos múltiples puntos de vista. El otro gran cambio es que dar el punto de vista está al alcance de todos, aunque para conseguir repercusión y audiencia hay que tener gracia y decir algo interesante. La monja médica Teresa Forcades opinando sobre la gripe hace precisamente esto, a la vez que muestra la complejidad de nuestro mundo y de cómo lo contamos. Mi punto de vista sobre su punto de vista:

La teoría de la conspiración es muy atractiva y por eso se extiende tan rápido pero me temo que la realidad tiene muchos menos elementos de thriller y muchos más de mediocridad.  La mala actuación de algunos políticos, laboratorios, profesionales, e incluso funcionarios de la OMS  que se está denunciando no responde a una conspiración para hacernos tragar con las vacunas o los fármacos.  Las causas apuntan más a la desidia y falta de profesionalidad o simplemente al oportunismo y la corrupción.  Que Donald Rumsfeld esté en el negocio del tamiflú demuestra que se ha aprovechado de la política y de su cargo en beneficio propio, no que haya ideado un plan para crear un virus nuevo, una complicación carísima e innecesaria.

Sin darse cuenta -o quizás conscientemente si se confirma que está muy vinculada a los movimientos anti-vacunas como Cobra- Forcades les hace el juego a los esotéricos paracientíficos. Ella que utiliza la ciencia como gran argumento, cosa en la que se basa, hay que decirlo, parte de su éxito pues le da credibilidad. Y cuidado, que no hago la distinción simplista de “buenos-malos” entre los científicos y el resto. La ciencia tiene sus sesgos, sus problemas y sus conflictos de intereses, como todo, pero para curar enfermedades la ciencia y la medicina son imprescindibles. Las vacunas también aunque tengan contrapartidas, y efectos secundarios.

Dicho esto, hay que ser crítico con lo que nos explican los responsables de gestionar la epidemia, exigirles transparencia y hacerles preguntas comprometidas -en esto creo que Forcades ha sido muy útil- pero sin dinamitar el sistema ya que sabemos, desde el primer día, que esta gripe, aunque sea leve, puede afectar a muchas personas simultáneamente y provocar un cierto colapso de los sistemas de salud. La vacuna llega tarde -se ha fabricado a contrarreloj- pero tiene garantías de eficacia y seguridad suficientes -no menos que cualquier otro medicamento que tomamos habitualmente- y lo mejor que podemos hacer es informarnos y ser responsables.  En alerta pero sin alarma (de momento).

3 Comentaris

  • Iván escrigué:

    hola, si me permites comento sobre esto que dices:
    > pero para curar enfermedades la ciencia y la medicina son imprescindibles. Las vacunas también aunque tengan contrapartidas, y efectos secundarios.

    Esa me parece una afirmación ‘del ambiente’, lo diría cualquiera, y cualquiera como nosotros, sin haberse puesto mucho a mirar nada, cualquiera como tú, que quizá no puede dejar de confiar (es más sano).

    Y esas personas que tanto denostáis, aunque sea disimulando, pueden tener mucha razón en dudar acerca de lo más básico de nuestras concepciones, de esas definiciones que se suelen asumir acríticamente, como la de que la medicina sea imprescindible.

    La medicina tiene que cambiar, siempre ha servido también para medicalizar, lo que quiere decir: separar problemas cuando van juntos y achacar a problemas médicos problemas que son sociales.

    Por ejemplo, una cosa es que los antibióticos sean imprescindibles con heridas abiertas, etc., y otra que los usemos a diestro y siniestro.

    Lo más fundamental que hay que decir de la medicina es para mí claro, ante todo, que no es una ciencia, es en último término una práctica social (prácticamente no puedes experimentar con el objeto último de la medicina: la salud).

    Sobre internet;
    yo he hablado mucho sobre la gripe A en internet y no conozco a nadie con la gripe A. Sí se sin embargo de gente que ha comentado en internet su caso y que o bien a sí misma se ha dicho que lo suyo ‘sería gripe A’ (sin hacer ningún tipo de test), o bien que quizá se lo hayan dicho los médicos – igualmente sin hacer test.

    Los medios y lo oficial son cosas hipnóticas, tanto o más que lo que véis o vemos a veces en los que gustan de lo ‘paranormal’; lo mismo lo veo en vosotros, los a veces ‘demasiado oficialistas’, el mismo hipnotismo que roza a veces el fanatismo más chabacano;
    incluso ya digo, hay fanáticos que se autodenominan escépticos (“deshonrando” por cierto el nombre de esa escuela filosófica, que dudaba de todo me temo, empezando por “lo oficial”), y que en parte no consiguen otra cosa que oscurecer aún más el fundamental cariz de cosas como la medicina: prácticas sociales, formas de administrar cuerpos, vidas, química, industria… etc., todo junto.

    muchos saludos

    • Cristina Ribas escrigué:

      Estoy muy de acuerdo, quizás no me expresado bien. Simplemente me gustaría que fuéramos capaces de pensar por nosotros mismos y hacer las preguntas correctas para exigir transparencia y que se nos trate como a seres inteligentes. Por supuesto que la medicina debe cambiar, por supuesto que la postura oficialista tiene muchos defectos, siempre lo he defendido pero hay que cambiar la medicina no cargársela. Los fundamentalismos sectarios, del tipo que sea, también los alternativos, son malos.
      Gracias por tu comentario.

  • Ferran P. Vilar escrigué:

    És interessant això de Nature. Em sembla que tambè era aquí on un cop explicaven que també ho fein servir per als terratrèmols de baixa intensitat, però no en tinc la referència.

    Jo tambñe he fugit sempre de les teories conspiracionistes pero noia, en això del negacionisme del canvi climàtic, m’he hagut de rendir.

    M’agrada molt el teu blog i també el document sobre comunicació.