Escrit el 7 des, 2009

Guía para seguir la cumbre del clima

1. Aunque no quieras, vivas donde vivas, de un modo u otro, esto te va a afectar.

2.No seas ignorante. El cambio climático es un hecho digan lo que digan los negacionistas y los escépticos. En la reunión de Copenhague (Conferencia número 15 de las partes) ya nadie duda de las conclusiones del IPCC, el panel internacional de expertos que lleva décadas estudiando el tema, a pesar de las dificultades en la comunicación al gran público.

3.El protocolo de Kyoto no ha sido ni firmado, ni ratificado, ni cumplido por muchos países pero ha servido para demostrar que si hay voluntad se puede rebajar  la emisión de gases con efecto invernadero.

zapatero

4.Hay preocupación por el fracaso de la cumbre de Copenhague pero será un éxito si se consigue llegar a un acuerdo internacional durante el año 2010 (el compromiso post Kyoto es para 2013-2020).

5. La presión mediática y ciudadana está alcanzando la masa crítica necesaria para forzar a los gobiernos a ser contundentes. Son ejemplos el editorial conjunto de 56 periódicos y las movilizaciones ciudadanas por Internet y en la propia ciudad danesa.

5.Estados Unidos (responsable del 40% de las emisiones del planeta) no puede comprometerse en Copenhague porque, según las leyes norteamericanas, el presidente no puede decidir en nombre de todo el país asuntos internacionales de este nivel. El tema está ahora bloqueado en el Senado y por eso Obama no firmará nada de momento. No quiere que le pase como a Clinton que firmó el protocolo de Kyoto pero su país no lo ratificó. El gobierno de Estados Unidos tiene planes alternativos por si el Senado finalmente lo rechaza ya que la sanidad pública y la sostenibilidad son los ejes principales de su política.

6. La reunión preparatoria de Barcelona encendió todas las alarmas por la postura enrocada de los países emergentes y en vías de desarrollo. Obama no puede firmar pero sí ayudar, pactando acciones bilaterales con países cuya posición es clave en Copenhague. Así, viajó a la China y pidió al primer ministro indio que acudiera a Washington.

7. En Copenhague se discute el paradigma de la globalización. Unos pocos países que llevan 200 años contaminando y que tienen una gran calidad de vida lideran un cambio hacia tecnologías limpias (casi todos) o economías sostenibles (muchos menos).  Los países más pobres reclaman el derecho a crecer económicamente aunque sea contaminando. Están dispuestos a hacerlo de forma limpia si los ricos pagan la diferencia. Estos fondos deben sumarse a los que ya se reciben para el desarrollo, no vale hacer trampas diciendo que unos compensan a otros.

8. Los que están dispuestos a pagar son principalmente Estados Unidos, Europa (27 países), Japón, Canadá, Australia  y Nueva Zelanda, en lo que consideran una especie de plan Marshall con inversiones de entre el 1-2 % de su PIB que, al final, han de beneficiar al sistema económico mundial. Evidentemente algunos de estos países también tienen intereses en vender tecnologías de generación de energía limpia y los mercados financieros del carbono pueden, además, ser un negocio para sus empresas. Todo ayuda, además de la presión de una parte de la ciudadanía.

9. Con todo, lo mejor que se puede esperar de Copenhague es que se sienten las bases para un compromiso mundial, que tendrá lugar, si es que se produce, en el 2010, cuando Obama haya aplicado su plan. Algunas posiciones ya son conocidas: Europa (responsable sólo del 11% de las emisiones del planeta) se compromete a reducir un 20% en el 2020 respecto al 1990, pero si hay acuerdo podría llegar al 30%. Rusia y Japón también firmarán reducir un 25% si hay acuerdo.  Los países emergentes como China e India vinculan la reducción al crecimiento y hablan de un 40% y un 20% menos  respecto al 2005, respectivamente, por cada unidad de PIB ganada. Estos países alegan que emiten mucho CO2 también porque los consumidores de los países ricos se lo piden al fabricar todo tipo de productos. Los  más desfavorecidos, sobre todo africanos y sudamericanos están dispuestos a firmar acuerdos en función del dinero que se ponga sobre la mesa. Brasil quiere compensaciones por mantener el Amazonas y Estados Unidos recortará sus emisiones en un 17% -si todo va bien- respecto al 2005, lo que significa sólo un 4% respecto al 1990 pero vistas las dificultades y al gran retroceso de la época Bush esto ya sería mucho.

11. Así las cosas. Quizás este sea el mayor problema global al que se enfrenta la humanidad desde el neolítico en un momento en el que hay tecnologías globales de comunicación, y quizás por eso, también la mayor consciencia global de la historia. Nuestra economía y nuestra forma de vida se verán afectadas en una u otra forma.  Pero si el acuerdo de Copenhague fracasa, como anuncia Greenpeace, el coste será mucho mayor. Porque mitigar el cambio climático -aunque sea caro- siempre será mucho más barato que adaptarnos a sus consecuencias, como alerta el informe Stern.

12. Consideraciones económicas a parte, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera está llegando a las 400 partes por millón, una concentración nunca vista en los 700.000 años anteriores a la revolución industrial.  El planeta alberga hoy más personas vivas que todas las que han muerto desde que apareció el homo sapiens.  Así que, como dijo Ángel Gabilondo en la expo de Zaragoza, nos toca, nos guste o no, asumir una responsabilidad con nuestra especie: por los que se fueron y por los que todavía no han llegado.

* Para elaborar esta información me he basado en las ponencias y debates de jornadas en las que he participado en nombre de la ACCC, principalmente “Propuestas para después de Kyoto” de la Obra Social de Caixa Catalunya y “Camí a Copenhaguen (COP15): com informar amb rigor del tema climàtic?” organizada conjuntamente con la entidad Ecoserveis.