Escrit el 11 mai, 2011

Ante la crisis, reacciona

5 Ideas y actitudes para sobrevivir en una época de incertidumbre

1. Otro mundo es posible. Hay que entender que el sistema socioeconómico global ya no volverá a ser como era. A pesar de que la inercia de volver a viejos esquemas es fortísima, hay que ir hacia un mundo más justo y sostenible que dé valor a la honestidad frente a la especulación. Los expertos ya están dando claves sobre cómo hacerlo: refundación moral, equilibrio entre sector público y privado, innovación de la democracia y mantenimiento del estado del bienestar como uno de los principales activos que no podemos perder.

2. No somos vasallos. Aunque lo parezca, no estamos en la época feudal. Hay diferencias fundamentales, como que una gran mayoría de la humanidad ha recibido educación o la consigue cada día a través de la Red, el acceso a la cual no para de crecer. La democracia nos permite ejercer el poder, no sólo votando a nuestros representantes sino implicándonos en decisiones importantes. Si no hay suficientes vías legales, hay que promover cambios. Más difícil fue abolir la esclavitud o conseguir el voto para las mujeres. Encontramos ejemplos en Islandia, donde los ciudadanos se niegan a asumir los desbarajustes financieros, y en Brasil donde la iniciativa popular ha conseguido eliminar a todos los imputados por corrupción de las listas electorales.

3. Podemos ser consumidores activos. Ajustar el presupuesto a lo que es más necesario, priorizando los objetivos, solidarizándonos con los que están peor, a la vez que trabajamos en favor de la nueva economía. Esto quiere decir gastar el dinero, siempre que podamos, en empresas y proyectos justos en su modelo de negocio, que apuesten por la transparencia, la innovación y el talento de las personas. Para mí son aplicaciones de consumo activo las descargas legales, invertir en proyectos financiados colectivamente en plataformas como Verkami e informarse antes de adquirir productos para saber si son solidarios o sostenibles (vía Intermon o Consumer, por ejemplo).

4. Invertir en conocimiento es rentable. Formarse, crear y compartir lo que nos motiva, disfrutando y fomentando el valor del conocimiento, el rigor y la calidad. Se trata de adoptar una actitud crítica y de aprendizaje permanente. Es lo que plantearon, por ejemplo, los promotores de Breakout Beceite inventando un evento turístico y, a la vez, un lugar de intercambio de información y conocimiento. Tanto si tenemos trabajo como si no, ser activos nos pone en mejor situación ante el mercado laboral y, al menos, nos hace crecer como personas y como profesionales. La apuesta del periodista Jordi Pérez Colomer que fue Siria sin que nadie se lo pidiera y acabó siendo corresponsal de muchos medios, es un caso. En esta línea se inspira el postgrado de Comunicación estratégica digital que hemos puesto en marcha para octubre: la propuesta es hacer proyectos para aprender y generar oportunidades.

5. La ciudadanía se activa y se conecta. Llevamos años quejándonos de la gestión política y de la decepción en el funcionamiento del sistema público-también del privado-y no faltan motivos, pero ahora toca pasar a la acción. Más vale construir algo, aunque sea a pequeña escala, que lamentarse y no hacer nada ante una necesidad. En 2009 participé en la organización de un taller autogestionado por padres en la escuela de mi hijo y ahora nos planteamos llenar la sexta hora lectiva que pierde la escuela pública con un sistema parecido. Las Tecnologías de la Información permiten poner en marcha y mantener fácilmente iniciativas basadas en redes sociales. El portal Ciudadanía 4.0 de Telefónica se ha propuesto agruparlas y hacerlas visibles. Y es que cada vez hay más ciudadanos y ciudadanas activos y conectados, que muestran cómo la sociedad de la información va mucho más allá del consumo y el entretenimiento. ¿Te añades?