Escrit el 11 mai, 2013

No dejemos a los adolescentes huérfanos ante la tecnología

Muchos padres y madres están preocupados ante los hábitos de la llamada Generación C (permanentemente conectada), donde los dispositivos digitales son el canal principal para las relaciones, los juegos y el conocimiento incluso cuando están físicamente cercanos. No voy a entrar en si esto es mejor o peor, aunque recomiendo leer a Dolors Reig (Socionomía) porque analiza el uso social de las TIC y tiene una visión, en general, positiva y realista.

Los adolescentes son nativos digitales porque han nacido con Internet pero los dejamos huérfanos ante la tecnología. Dominan las herramientas pero les falta criterio e intencionalidad, habilidades que sería bueno que les transmitiéramos.

Tengo un hijo de 11 años al que he acompañado en el aprendizaje digital, en parte porque me dedico profesionalmente a este sector pero también porque quiero que llegue a usar la tecnología en beneficio propio, en su educación y su socialización. Ya hace tiempo que los expertos advierten que es absolutamente imprescindible un papel activo de tutores y educadores para que la generación C vaya más allá de los juegos y el entretenimiento. Con esta intención os dejo algunos recursos y consejos personales que podéis usar con vuestros hijos e hijas:

Redes sociales: No pasa nada por retrasar la entrada en Facebook (legalmente vetada hasta los 14 años), sobre todo porque una vez que tengan una cuenta personal, deberéis respetar su intimidad y para enfrentarse al mundo globalizado accesible a través de esta red de más de 1.000 millones de usuarios hay que tener cierta madurez. Antes, podéis introducirlos en redes donde se publica en abierto y en las que, por tanto, podéis seguir lo que hacen y ayudarles a encontrar contactos y conversaciones adecuadas e interesantes (Twitter, Instagram, Pinterest …).

Aprender a moverse en medio de mucha información irrelevante (o perniciosa) con criterios de interés y calidad es una habilidad que les servirá más adelante. Es bueno, al mismo tiempo, transmitir una cierta cultura de la privacidad y la prevención, sin poner el miedo en el cuerpo pero, por ejemplo, no dejando que cuelguen fotos reales en lugares públicos o semipúblicos (como el correo) cuando son pequeños. Dibujos, avatares, cómics … os servirán para enseñarles a construir una identidad digital de forma divertida y más segura.

Aplicaciones educativas: Espontáneamente los niños y niñas se descargan juegos en tabletas y dispositivos móviles pero hay aplicaciones educativas, igualmente divertidas, que requieren de vuestra prescripción activa. Estas son mis favoritas:

Toontastic: Permite crear dibujos animados (Cartoons) a partir de escenarios o personajes preexistentes o dibujados, aprendiendo a contar historias (planteamiento, nudo, desenlace) con voces grabadas por los propios niños. Lo pasan igual de bien que cuando matan pájaros con cerditos (Angry Birds) pero con más ganancias intelectuales, estimulando su creatividad.

Star Walk: Todo el cielo, de las estrellas a los planetas, las galaxias y todo lo que conoce la astronomía actual, identificando lo que estamos viendo en tiempo real. La fascinación del cielo que ha cautivado siempre a jóvenes y mayores pero en un formato adecuado al siglo XXI. Permite hablar de cosas con los niños como lo que descubrió Galileo, recreando la imagen que dibujó de las lunas de Júpiter en 1610.

MyTown2: Una aplicación donde se construye una ciudad, con equipamientos de todo tipo y donde aprendemos que las carreteras llevan coches pero hacen perder espacios naturales y que los vecinos prefieren escuelas y hospitales para ir a vivir a un determinado lugar, aunque los casinos pueden dejar mucho dinero. Como alcalde o alcaldesa del sitio, tendremos que gestionar el presupuesto con sensatez sino queremos perderlo todo.

Muchas entidades con contenidos educativos han creado sus propias aplicaciones. Si sois aficionados a un programa educativo del tipo que sea podéis averiguar si existe una aplicación. Ejemplos las de los museos científicos Cosmocaixa o el Exploratorium

Scribblenauts es un juego pero muy útil para aprender vocabulario en inglés a partir de escenas donde hay exprimir la imaginación. Draw Something vendría a ser lo mismo pero en forma de red social.

Otro juego, que está teniendo mucho éxito y en el que hay que seguir una estrategia y colaborar con otros jugadores para ganar batallas con dibujos animados, es Clash of Clans a través del cual podéis enseñar a vuestros hijos tratar y negociar online con otras personas.

Bases de datos y repositorios de información: Las mejores son Internet Movie Data Base, para los niños y niñas más cinéfilos, Google Earth para los que quieran aprender geografía y Wikipedia, la gran enciclopedia donde se encuentra información de casi todo. No sólo para consultar datos, es importante entender que se trata de un proyecto colaborativo que mejora con la participación: ayudad a vuestros hijos e hijas a mejorar una entrada y transmitiréis la idea (poderosa) que en el mundo 2.0 podemos (y debemos) crear y editar contenidos . Se trata de estar a su lado y hacer que se den cuenta de la potencialidad de las herramientas, siempre con espíritu crítico.

Audiovisual: Youtube tiene el canal Educativo donde encontraréis clases magistrales y conferencias de las mejores escuelas y universidades del mundo, aunque hay que saber qué buscamos y seleccionar los vídeos por edades y temas, al igual que ocurre con los miles de cursos online que se ofrecen de forma gratuita, los famosos MOOC. Hay, además, los recursos de la Khan Academy donde podréis encontrar lecciones breves de casi la totalidad de los contenidos obligatorios de primaria y secundaria. Obviamente la mayoría de vídeos están en inglés pero no es raro que tengan opciones de subtítulos, así aprendemos la lengua y, mejor aún, escuchamos la lección en versión original. Es buenísimo, por ejemplo, seguir con ellos algunas de las conferencias TED con subtítulos.

eBooks: Librerías y quioscos virtuales tienen publicaciones para niños y jóvenes en formato digital que se pueden comprar y descargar. El formato digital es en ocasiones más atractivo para los jóvenes, sobre todo si va acompañado de enlaces y audiovisuales. La revista Muy Interesante, por ejemplo, tiene una versión para tabletas con estos complementos multimedia. Mi experiencia es que en este formato puedes acompañarles muy bien en la lectura de los clásicos (Froid, Asimov…) porque las referencias, si tienen dudas, están a un clic.

Música y radios: En Spotify pueden buscar las músicas que conocen pero también podemos compartir listas del patrimonio familiar, desde los Beatles hasta la ópera, o clásicos de los 80 o los 90. También buscar las letras de las canciones en inglés -u otras lenguas- es una buena forma de aprender a través de contenidos que les gustan.

Chats: A los 14 años una gran mayoría de chavales tienen móviles y se comunican a menudo por Facebook, Whatsup, Kik, GTalk, Messenger, Skype o cualquier otra red … Hay que darles mucha información sobre los peligros, el ciberacoso en especial. Es mejor que lo hagan los educadores formales o informales pero es bueno que los padres / madres sepamos de qué van, y de paso nos lo apliquemos a nosotros mismos cuando utilizamos las redes, consultando las recomendaciones del departament d’Ensenyament o de la Oficina de Seguridad del Ministerio de Industria. También es aconsejable no hacer demagogia sobre estos peligros, teniéndolos en cuenta pero también escuchando lo que los propios jóvenes opinan sobre su seguridad.

 

3 Comentaris

  • Óscar Menéndez escrigué:

    Interesante post, Cristina. Tengo algunas dudas personales sobre por qué es mejor una red abierta como Twitter, en la que te lee todo el mundo y en la que lees a todo el mundo, frente a una cerrada y con filtros como Facebook. Creo que los más pequeños también quieren las redes para interrelacionarse y contar cosas de su vida, y redes como Facebook pueden ser muy prácticas, porque les permiten sólo leer lo cercano y sólo escribir para quien es cercano.
    Queda mucho camino por recorrer y me da la impresión de que en este debate ‘integrados’ como nosotros deberíamos participar y ser más activos, frente al ruido tremendo que escuchamos de los ‘apocalípticos’.

    • Cristina Ribas escrigué:

      Si, tienes razón, es un debate en el que deberíamos ser más activos y contrastar diversas experiencias y puntos de vista. En mi caso, seguir a distancia lo que hacen en una red abierta me ha servido para explicar y comentar su incipiente participación, pero seguramente das en el clavo porque no se puede generalizar. Gracias por el matiz.

  • [...] antes de utilizarlos, y hay que asegurarnos de que las comprendemos. Tal como manifiesta Cristina Ribas no hay que dejar a los adolescentes huérfanos ante la tecnología. Es difícil que el alumnado se [...]