Escrit el 14 abr, 2014

¿Eres ciudadana/o del siglo XXI?

La humanidad ha evolucionado biológicamente a partir de las primeras células vivas terrestres. La evolución cultural fruto de la gran inteligencia generada en el cerebro se suma a la herencia genética de forma significativa desde hace millones de años . En los últimos milenios hemos añadido, el pensamiento abstracto y la escritura. La ciencia y  una cierta evolución social y ciudadana han aparecido en los últimos siglos. Además, la revolución tecnológica, industrial primero y digital después, ha acelerado la evolución cultural porque nos ha permitido superar barreras físicas  e intelectuales que parecían infranqueables.

Citizens occupy Wall StreetUn habitante del planeta en el siglo XXI recibe así una herencia biológica de más  de 3.500 millones de años, una herencia genética y cultural de 6 millones de años, una herencia social, científica y tecnológica de pocos siglos, además de una herencia digital de tan solo dos décadas…¿cómo las aprovechamos?

Según mi criterio, estos son los rasgos que definen a una persona del siglo XXI. Si solo te reconoces en la mitad o menos, quizás es que aún estés en otra época…

- Te sientes parte del mundo global y te preocupa la desigualdad. Intentas ayudar a otras personas o colectivos más desfavorecidos, ya estén al lado de casa o en otros países y continentes.

- Piensas en las siguientes generaciones, te preocupa el medio ambiente y luchas por la sostenibilidad.

 

- Piensas que el machismo es un problema muy grave e intentas combatirlo en tu día a día.

- Eres pro ciencia  y valoras el método científico y por eso no crees en verdades absolutas e inamovibles. Sabes que la medicina debe basarse en la evidencia para ser efectiva y que las personas son seres integrales donde lo emocional forma parte de su biología.

- Intentas cuidar tu salud y  las relaciones personales porque esto te hace sentir mejor. No piensas que todos los problemas vienen de fuera y haces autocrítica, aunque no te dejas pisar y pones límites.

- Respetas todas las ideologías, religiones y creencias pero eres intolerante con la intolerancia. Combates las ideas que no compartes con argumentos, no con violencia o desprecio.

- Sabes que el mundo es complejo y que no existen explicaciones simples ni soluciones fáciles. Te esfuerzas en ver el mismo tema desde varios puntos de vista y aprovechas las oportunidades para aprender.

- Defiendes la democracia y quieres mejorarla en el sentido que apuntan los movimientos sociales y cívicos, globales o locales: más participación, implicación y debates públicos. El “porque siempre se ha hecho así” ya no sirve.

- Sabes que tu voz cuenta y tiene poder y por eso expresas tus opiniones, ya sea en reuniones locales  o en las redes sociales.

- Sea la que sea tu vida profesional, tu tiempo personal está lleno de proyectos interesantes. Te gustan la innovación y la creatividad.

- Compartes la ética hacker: haces cosas en beneficio de la colectividad de forma altruista, ya sea plantar un huerto, mejorar la wikipedia o ayudar a la comunidad como voluntario/a.

- Defiendes el trabajo digno y la igualdad de oportunidades. Valoras el esfuerzo y denuncias la injusticia.

- Usas las tecnologías digitales porque son útiles para tu crecimiento pero eres crítico. No tienes miedo de Internet, las redes sociales o el móvil aunque no niegas los peligros y exiges respeto a los derechos humanos y más información sobre su funcionamiento.

- Exiges a tus gobernantes que no sean corruptos, que practiquen la transparencia y que se sometan al rendimiento de cuentas. No te gustan las actitudes paternalistas y pides que te traten como a un ser inteligente.

- Crees que el Estado del Bienestar es un gran logro social y que los gobiernos deben hacerlo sostenible.

- Valoras la cultura, la educación y el conocimiento y exiges el libre acceso a todo el legado de la humanidad. Lo aprovechas al máximo y participas en la generación de nuevo conocimiento en la medida que puedes.

- No piensas que cualquier tiempo pasado fue mejor.