Archive for the ‘scientific communication’ Category

Cuidado con la gripe

dilluns, agost 17th, 2009

Nos encontramos en plena fiebre mediática a causa del nuevo virus de la gripe. El  seguimiento informativo global y continuo está bastante justificado a pesar de las críticas a los medios por alarmistas. La OMS prevé que el virus AH1N1 infectará al 30% de la población  (la gripe habitual afecta sólo al 5-20%). Por ahora, sólo el 2-5% de los casos son graves, pero habrá muchas bajas laborales y escolares, además de un posible colapso en los sistemas sanitarios.

Proliferan las  teorías conspirativas, lo cual no significa que los medios lo hagan bien o que no existan intereses económicos y políticos. Pero entre el alarmismo y la trivialización, hay expertos como Antoni Trilla que nos dan claves para sacar nuestras propias conclusiones (ver entrevista en el magazine de La Vanguardia). Por ahora lo que podemos decir es que:

-Muchos de nosotros en el hemisferio norte vamos a pasar la gripe este invierno, especialmente niños/as, embarazadas y otros grupos de riesgo.

-La gripe suele ser molesta pero no es grave.  Unos pocos casos sí que pueden ser graves y, por eso, hay que estar atento a los consejos de las autoridades sanitarias.

-El mayor problema, además de los casos graves, es el colapso de los sistemas de salud pública, cosa que haría difícil atender a los enfermos más críticos tanto de la gripe como del resto de patologías.

-Por todo ello, lo mejor es quedarse en casa y hacer las consultas por Internet o por teléfono (en Catalunya Sanitat Respon: 902111444).

-No hay medicamentos contra la gripe: los antivirales sólo acortan un poco su duración y los antibióticos son útiles contra las bacterias, no contra los virus. Los responsables sanitarios recomiendan tomar antipiréticos y analgésicos para la fiebre y el dolor muscular (paracetamol, por ejemplo), además de beber muchos líquidos. Y tener paciencia.

-De momento no hay vacuna (ver noticia , ADN 17 de agosto) aunque todos los gobiernos han hecho sus peticiones para cuando los laboratorios -que trabajan a contra reloj-  la tengan a punto. No sirve la misma vacuna de la gripe habitual.

-Si no hay vacuna, la mejor prevención es evitar el contagio. De ahí la insistencia de las campañas gubernamentales en que nos lavemos las manos con frecuencia y que estornudemos en pañuelos de papel.

-Estos son los datos a día de hoy pero nadie asegura que la situación no cambie, por lo que hay que estar informado sobre las novedades de la evolución del virus, sus consecuencias y las medidas que se vayan tomando:

Webs de referencia:  CDC americano (en español), CDC europeo, Generalitat de CatalunyaMinisterio de Sanidad, Gobierno del Brasil.

La ciencia se vende a la farándula (cast)

dimecres, desembre 3rd, 2008

csi-ny_32En Estados Unidos donde las élites son claramente pro ciencia y tecnología, se ha hecho público un acuerdo entre la US National Academy of Science y la industria de Hollywood, según el cual la academia velará por el rigor de los contenidos a la vez que proporcionará materiales para nuevas ideas.
No es casualidad. Después de años de esfuerzos por difundir el conocimiento, es la industria cultural del entretenimiento la que está sacando más partido al interés del público por la ciencia (detectado desde hace décadas y amplificado con el uso de Internet). Series de televisión como CSI, House o Numbers, o películas de ciencia-ficción muestran el éxito de estos contenidos.
Es cierto que se trata de una vía “indirecta”, en la que la difusión cultural no es el objetivo principal y que, por lo tanto, a menudo se cometen errores o se refuerzan tópicos indeseables. Son distorsiones que esta nueva iniciativa tenderá a minimizar pero que, en cualquier caso, no invalidan las grandes ventajas de la vía “indirecta”: llegar a mucha gente y transmitir una cierta cultura de la racionalidad -más que los contenidos en sí mismos- ante el creciente aumento de la ignorancia y el esoterismo. CSI y House, por ejemplo, muestran a la perfección cómo la metodología científica es la mejor que tenemos para dirimir cuestiones en las que nos jugamos la salud o la culpabilidad.
La ciencia no tiene que tener miedo a situarse en éstos formatos; ni tampoco de someterse a un debate público, como se reclama en el caso de los transgénicos, por muy ridículas de que parezcan las preocupaciones ciudadanas. Tratar la ciudadanía como un igual es la única manera de establecer un diálogo, y ya sabemos que hoy la comunicación es diálogo o no es nada, como muy bien ha sabido aplicar Barack Obama a la política. ¿Seremos capaces de crear las condiciones para este diálogo?