Categoria:

Scientific communication

Página 3 de 3123

Escrit el 24 nov, 2008

La ciència es ven a la faràndula

csi-ny_32Als Estats Units, on les elits són marcadament pro ciència i tecnologia, s’ha fet públic un acord entre la US National Academy of Science i la indústria de Hollywood, segons el qual l’acadèmia vetllarà pel rigor dels continguts alhora que proporcionarà materials per a noves idees. No és casualitat. Després d’anys d’esforços per difondre el coneixement, és la indústria cultural de l’entreteniment la que està traient més partit a l’interès del públic pel coneixement (detectat des de fa dècades i amplificat amb l’ús d’Internet). Sèries de televisió com CSI, House o Numbers, novel·les històriques de tot tipus o pel·lícules de ciència ficció mostren l’èxit d’aquests continguts.

És cert que es tracta d’una via “indirecta”, on la difusió cultural no és l’objectiu principal i que, per tant, sovint es cometen errors o es reforcen tòpics indesitjables. Són distorsions que aquesta nova iniciativa tendirà a minimitzar però que, en qualsevol cas, no invaliden els grans avantatges de la via “indirecta”: arribar a molta gent i transmetre una certa cultura de la racionalitat –més que els continguts en sí mateixos- davant el creixent augment de la ignorància i l’esoterisme. CSI i House per exemple mostren a la perfecció com la metodologia científica és la millor que tenim per a dirimir qüestions en les que ens juguem la salut o la culpabilitat.

La ciència no ha de tenir por de situar-se en aquests formats; ni tampoc de sotmetre’s a un debat públic com passa amb el tema dels transgènics per molt ridícules que semblin les preocupacions ciutadanes. Tractar la ciutadania com un igual és l’única manera d’establir un diàleg, i ja sabem que avui la comunicació és diàleg o no és res, com molt bé ha sabut aplicar Obama a la política. Serem capaços de crear les condicions per a aquest diàleg?

Escrit el 13 gen, 2008

European Forum on Science Journalism (esp)

El Forum europeo de Periodismo científico, fue un encuentro de la Comisión Europea organizado conjuntamente con el OCC de la UPF de Barcelona, donde se celebró a principios de diciembre. La Comisión invitó a unos cuantos periodistas europeos, es decir que no era un encuentro abierto. La comisión siempre lo hace así. En septiembre estuve en Lisboa para los e-Government Awards y fue lo mismo. Podemos hablar de la comisión, sobre qué hace y cómo lo hace… pero ahora quiero escribir sobre periodismo científico. A mí me invitaron igual que a la presidenta de la ACCC y a otros periodistas. Dicho esto, cosas que me sugirió el congreso (no estuve en todas las sesiones pero casi).

  • Han pasado los años y seguimos hablando de las mismas cosas, entre ellas la función social del periodismo científico. Cuesta tanto llegar a una conclusión porque siempre se mezcla -intencionadamente- el periodismo científico con la comunicación social de la ciencia. Tienen puntos en común pero difieren en que el periodismo tiene que ser crítico especialmente con la ciencia y su financiación (deben fijarse más en el coste/beneficio). Aunque comparten un mismo objetivo: la educación de la población en ciencia; con una diferencia: para los periodistas, la finalidad sería hacer ciudadanos libres que puedan decidir por sí mismos, mientras que los científicos y comunicadores a menudo buscan ciudadanos adeptos a la ciencia, más bien al método científico como fuente de conocimiento. Ambas cosas son deseables y no necesariamente incompatibles a mi entender. La educación en ciencia es preocupante si se tienen en cuenta los índices que dio Alan I. Leshner de la AAAS: el creacionismo y lo esotérico no deja de ganar adeptos en Estados Unidos pero también en Europa. En esta línea, el discurso de Leshner es bastante conocido pero interesante y realista: “la propia ciencia también es culpable”. Jaume Urgell del ESOF preguntó cómo la ciencia puede luchar contra el fundamentalismo islámico y Leshner explicó que están trabajando por vías al margen de la diplomático-mediática incluso en Irán.
  • Sigue siendo válida la clasificación de Bruce Lewenstein sobre los tipos de información científica: la ciencia como alta cultura (comparable al arte, que nos habla del origen del universo y otras grandes preguntas de la humanidad como nuestro propio origen), la ciencia práctica (cómo prevenir enfermedades, cómo usar la tecnología…) y la ciencia en sociedad (quién investiga, qué investiga, con qué finalidad, y quién lo financia y por qué). Las tres categorías caen en el ámbito de los periodistas científicos pero sólo la última les corresponde casi en exclusiva y es la que les cuesta más de entender a los científicos. Lo dijo un periodista del público: “la frase, no tengo tiempo de hablar con los periodistas, no entra en la cabeza de los políticos, de la misma manera no lo tendrían que decir tampoco nunca los científicos”.
  • Constato que las presentaciones de algunos expertos en comunicación de la ciencia necesitan mucha comunicación. Les recomiendo que se den una vuelta por http://www.slideshare.net/ . Para la oratoria, no se si hay remedio. Creo que nadie entendió a la Sra Marie-Claude Roland con sus juegos de palabras entre mitología y metodología mezclados con la educación. También había algún despistado, un señor, que se identificó como periodista de una revista de la Comisión, preguntó que tenía que ver la ciencia con la gestión y la educación ambientales…en fin.
  • Aunque no se cayó en la lamentación de hace unos años, volvió a surgir la idea de buscar el entretenimiento en la ciencia y la inevitable comparación con los deportes y las noticias del corazón. Un mal enfoque: la ciencia tiene muchas oportunidades en el actual paradigma comunicativo. Según la teoría de la larga cola-long tail- las audiencias minoritarias pueden ser nichos de negocio. La multiplicación de plataformas existentes fuera de los medios de masas (blocs, podcasts, mundos virtuales, facebook, televisión IP, televisiones temáticas …) está incrementando exponencialmente los contenidos de ciencia. A su vez, estos tienen muchas más posibilidades de encontrar a las audiencias interesadas, que obviamente existen como demuestran todas las encuestas y el éxito de estos productos. Uno de los ejemplos, que se vio en el forum de Barcelona son los programas para niños en la Interactive on Demand BBC. A pesar de eso, parece que cuando llegan a adolescentes, los niños y niñas pierden interés en la ciencia.
  • Siguiendo con el punto anterior, eché de menos alguna referencia a la web 2.0 en las sesiones plenarias. Este concepto hace que no sólo los periodistas de medios o los comunicadores científicos profesionales estén creando en todas estas plataformas, y esa es una de las razones principales del incremento de contenidos. Ciudadanos, científicos, periodistas freelancers, aficionados lo hacen cada día, lo cual genera nuevas oportunidades para el periodismo científico y obliga a replantear el sistema de generación de conocimiento. Recientemente he trabajado en la aplicación de la web 2.0 en la salud, donde ya se habla de medicina en red o network medicine. El vídeo del congreso norteamericano de Health 2.0 lo resume bien: http://youtube.com/watch?v=eAUH1lX54z8
  • Se comentó la idea de que los periodistas científicos son los únicos que se preocupan al celebrar congresos y debatir su trabajo y su futuro. Eso, según creo, responde a que cuando se habla de periodismo desde la universidad y las instituciones ya se piensa en política y economía que son las especialidades periodísticas por excelencia. También porque quizás es la única especialidad donde está la preocupación de educar-formar al público …

Escrit el 10 gen, 2008

European Forum on Science Journalism

El Fòrum Europeu de Periodisme científic, va ser una trobada de la Comissió Europea organitzada conjuntament amb l’OCC de la UPF de Barcelona on es va celebrar a principis de desembre. La comissió va invitar uns quants periodistes europeus, això vol dir que no era una trobada oberta. La comissió sempre ho fa així. Al setembre vaig ser a Lisboa per als e-Government Awards i va ser igual. Podem parlar de la comissió, sobre què fa i com ho fa…però ara vull escriure sobre periodisme científic. A mi em van convidar igual que a la presidenta de l’ACCC i a d’altres periodistes científics de Barcelona. Coses que em va suggerir el congrés (no vaig estar a totes les sessions però gairebé).

  • Han passat els anys i seguim parlant de les mateixes coses, entre elles la funció social del periodisme científic. Costa tant arribar a una conclusió perquè sempre es barreja –intencionadament- el periodisme científic amb la comunicació social de la ciència. Tenen punts en comú però difereixen en que el periodisme ha de ser crític especialment amb la ciència i el seu finançament (ha de fixar-se més en el cost/benefici). Comparteixen però un mateix objectiu: l’educació de la població en ciència; amb una diferència: per als periodistes, la finalitat és fer ciutadans lliures que puguin decidir per si mateixos, mentre que els científics i comunicadors sovint busquen ciutadans adeptes a la ciència, o en tot cas al mètode científic com a font de coneixement. Ambdues coses son desitjables i no necessàriament incompatibles al meu entendre.
  • L’educació en ciència és preocupant si es tenen en compte els índexs que va donar Alan I. Leshner de la AAAS: el creacionisme no deixa de guanyar adeptes als USA però també a Europa. En aquesta línia, el discurs de Leshner és força conegut però interessant i realista: “la pròpia ciència també és culpable”. Jaume Urgell de l’ESOF va preguntar com la ciència pot lluitar contra el fonamentalisme islàmic i Leshner va explicar que hi estan treballant per vies al marge de la diplomàtico-mediàtica fins i tot a l’Iran.
  • Segueix sent vàlida la classificació de Bruce Lewenstein sobre els tipus d’informació científica: la ciència com a alta cultura (comparable a l’art, que ens parla de l’origen de l’univers i altres grans preguntes de la humanitat), la ciència pràctica (com prevenir malalties, com usar la tecnologia…) i la ciència en societat (qui investiga, què investiga, per a qui, amb quina finalitat, i qui ho finança i perquè). Totes tres categories cauen en l’àmbit dels periodistes científics però només l’última els hi pertoca gairebé en exclusiva i és la que els costa més d’entendre als científics. Ho va dir un periodista convidat : “la frase, no tinc temps de parlar amb els periodistes, no entra en el cap dels polítics, de la mateixa manera no l’haurien de dir tampoc mai els científics “.
  • Constato que les presentacions d’alguns experts en comunicació de la ciència necessiten molta comunicació. Els recomano que es donin una ullada per http://www.slideshare.net/. Per a l’oratòria, no se si hi ha remei. Crec que ningú va entendre a la Sra Marie-Claude Roland i els seus jocs de paraules entre mitologia i metodologia, amb l’educació pel mig. També hi havia algun despistat, un senyor que es va identificar com a periodista d’una revista de la Comissió, va preguntar que tenia a veure amb la ciència la gestió i l’educació ambientals!
  • Tot i que no es va caure en la lamentació de fa uns anys, va tornar a sorgir la idea de buscar l’entreteniment en la ciència i l’inevitable comparació amb els esports i les notícies del cor. Un mal enfoc: la ciència té moltes oportunitats en el actual paradigma comunicatiu. Segons la teoria de la cua llarga –long tail- les audiències minoritàries poden ser nínxols de negoci. La multiplicació de plataformes existents fora dels mitjans de masses (blocs, podcasts, móns virtuals, facebook, televisió IP, televisions temàtiques…) està incrementant exponencialment els continguts de ciència i tenen moltes més possibilitats de trobar audiències interessades, que òbviament existeixen com demostren totes les enquestes i l’èxit d’aquests productes. Un dels exemples, que es va veure en el forum de Barcelona són els programes per a nens a la Interactive and on Demand BBC que va presentar Marc Goodchild (un bon cas per a Marius Serra ;-) ). Malgrat això, sembla que quan arriben a adolescents, els nens i nenes perden interés en la ciència.
  • Seguint amb el punt anterior, vaig trobar a faltar especialment alguna referència al web 2.0 a les sessions plenàries. Aquest concepte fa que no només els periodistes de mitjans o els comunicadors científics professionals estiguin creant els continguts en totes aquestes plataformes, i és una de les raons principals de l’increment de continguts científics. Ciutadans anònims, científics, periodistes freelancers, aficionats ho fan cada dia, la qual cosa genera noves oportunitats per al periodisme científic i obliga a replantejar el sistema de generació de coneixement. Recentment he treballat en l’aplicació web 2.0 a la salut, on ja és parla de medicina en xarxa o network medicine. El vídeo introductori del congrés nord-americà de Health 2.0 ho resumeix bé:

  • Es va comentar la idea que els periodistes científics són els únics que es preocupen en celebrar congressos i debatre la seva feina i el seu futur. Això, segons crec, respon a que quan es parla de periodisme des de la universitat i les institucions ja es pensa en política i economia que són les especialitats periodístiques per excel.lència. També perquè potser és la única especialitat on hi ha la preocupació d’educar-formar al públic…